Pagar a plazos: una manera de apoyar el comercio sostenible

 

 

No es un secreto, comprar mobiliario de calidad nunca ha sido barato, y es que producir dentro de España, con madera sostenible y de proximidad, con diseño exclusivo pensado para durar generaciones tiene un valor, que a corto y largo plazo será mayor que su precio.

Por qué comprar mobiliario a plazos.

Aunque parezca costoso, si vemos a futuro el mobiliario de madera maciza acabará siendo un activo que mantendrá su valor en el tiempo, un mueble de fabricación artesanal tendrá mayor durabilidad que uno fabricado de manera industrializada, por lo que el dinero invertido quedará asegurado en un objeto único, duradero y medioambientalmente consciente.

Lo importante en este sentido, es poder disfrutar de tu mesa, banco o conjunto de sillas que tanto te gustan sin preocuparte por el impacto que pueda causar en tu bolsillo, puedes dividir el pago hasta en 36 cuotas, y es que, si garantizamos que no tendrás problemas con nuestros muebles, ¿por qué no comprarlo hoy?

El mobiliario como inversión

Desde hace un tiempo, la industria del mobiliario se ha convertido en un negocio verdaderamente turbio, desde muchos puntos de vista y sobre todo desde el punto de vista de la sostenibilidad.

El mercado del consumo rápido hace descender los precios de los productos y los fabricantes de mobiliario que quieren entrar en este juego, responden utilizando materiales de bajo coste y calidad, implementando procesos de fabricación que excluyan la mano de obra calificada y artesana, prescindiendo del uso de barnices o aceites para proteger el mobiliario.

Sin embargo, nosotros seguimos firmes haciendo nuestro trabajo con amor, ética y consciencia, no disminuiremos la calidad de nuestro trabajo ni ofreceremos un producto que no esté pensado al milímetro, porque creemos en nuestro instinto, nos motiva pensar que el mobiliario que estás comprando hoy en liken, podrá ser heredado por tus hijos, nietos o vendido en un futuro a un precio que te permita comprar otro mueble que te guste.

Entonces ¿qué podemos hacer?

Pues eso, ni hablar de introducir materiales desechables como el aglomerado o el MDF (o DM), nos hemos informado en el tema del pago a plazos y aquí os hablamos de la manera más fácil, rápida y rentable para que puedas invertir en ese mueble que tanto te gusta sin hacer un hueco en tus bolsillos.

Compra ahora y paga después con Aplázame

Nos hemos unido a Aplazame para facilitar tus compras, sabemos que nuestros muebles no son precisamente baratos y es por eso que queremos hacer que comprarlos sea factible desde HOY.

¿Cómo funciona aplazame?

Encuentra en nuestra tienda los productos que quieras comprar. Añádelos al carrito y escoge Aplazame como forma de pago al terminar. Elige dividir el precio de la compra en cuotas o pagarlo todo 15 días más tarde.

Paga en 15 días: Compra tus productos y no pagues nada hasta 15 días después de recibirlos. Prueba lo que necesites en tu casa y decide si quedártelos. 0% intereses.

Paga a plazos: Elige el número de cuotas en el que dividir tu compra. Ellos darán respuesta a tu solicitud de financiación en segundos. Sin nóminas ni papeleos.

Condiciones de la financiación

  • Financiación máxima por operación 1.500€ y financiación máxima por cliente 2.500€.
  • Importe mínimo de financiación 120€.
  • Podrás financiar sus compras hasta en 36 meses y elegir el día del mes en el que quieres pagar las cuotas.
  • Comisión de apertura: 0,00 €. TIN: 14,95% TAE: 16,02%

Selecciona Aplazame como método de pago

Elige las cuotas y día de pago


5 tipos de acabados para proteger tus muebles

Acostumbrados a un ritmo de vida tan rápido, un mercado tan agresivo y en definitiva a unos hábitos que cada vez nos distancian más de nuestra conexión con la naturaleza, nos olvidamos del valor que tiene el mobiliario. Cuando me refiero a valor no hablo de monetario, pues el mercado ya se encarga de buscar siempre la manera más competitiva de poner ese algo en tu cesta de la compra, con poca o nula importancia en los medios de producción, la salud del entorno laboral, la procedencia de la materia prima, la durabilidad del producto y ya paro de contar para no entrar en depresión, el valor al que me refiero va de la utilidad real de ese objeto, si te gusta su diseño; como se ve, como se siente, como se habita, si será duradero en el tiempo, si puede tener una segunda vida luego de que tu no lo necesites.

El valor del mobiliario radica en todo el proceso necesario para que éste llegue a tu puerta, la necesidad convertida en idea que da origen al diseño, su desarrollo técnico para poder hacerlo factible, el árbol que aporta su madera, la maquinaria ultra afilada que la transforma, las manos entrenadas que la suavizan (incluyendo todas esas astillas, cortes, golpes, raspones detrás de ese entrenamiento que llamamos experiencia), el empaque que lo protege para que llegue sano y salvo, la espalda sentida del transportista que la entrega en tu hogar.

La descripción de cómo se produce este mueble se queda bastante escueta, son muchos más factores, personas, materiales y horas de lo que imaginas (puedes hacerte una mejor idea si nos sigues en redes sociales, donde exponemos el día a día dentro de un taller de fabricación artesanal @likenwood), lo importante es saber que esa mesa en la que comes, esa silla en la que te sientas, esa cama en la que duermes valen mucho.

Entonces si los muebles valen tanto, ¿porque no protegerlos adecuadamente? Adecuadamente en este caso tiene varios tonos de gris, por lo que ahora, basándome en mi experiencia profesional trabajando con todos ellos, enumeraré del 1 (muy toxico) al 5 (saludable) los acabados con los que nos encontramos en el mundo del mueble.

1.Barnices y lacas base poliuretano/disolvente

Muy a pesar del medio ambiente y quien tiene que aplicarlo, los barnices y lacas en base de poliuretano son la opción más buscada por quien pide un mueble, y no es de extrañarse, realmente son capaces de tapar todos y cada uno de los poros por donde la madera respira para sellarlos e impedir que cualquier llave la raye o esa gota de vino la manche. El problema radica en las emisiones que produce su aplicación (emisiones volátiles de carbono), capaz de dejar con un buen colocón a quien ose no llevar mascarilla al olerlo, imagina lo que pasará si el lacador de turno le da por vaciar la pistola llena de disolvente de limpieza en la pica, lo que quedará del pez que no tiene más remedio que nadar entre esta sustancia, o el pobre árbol a las afueras de ese polígono industrial que tiene que respirar el aire que sale de una cabina de pintura sin filtro de carbono. A la hora de proteger el mueble quizás lo hagan muy bien, pero dentro de un mundo con un poco de sentido común y empatía con el resto de los seres vivos, las consecuencias de utilizar productos de esta composición no compensan, por lo que se habría de descartar.

 

2. Barnices sintéticos, grasos o pinturas base oleo.

La base de los barnices de esta índole, es el aguarras, un destilado de la resina de ciertas especies coníferas, con olor característico muy fuerte, es bastante nocivo a las vías respiratorias, puede causar irritación en la piel. También es un producto tóxico para peces y algas. No es muy demandado en el mundo del mobiliario doméstico, pues su aplicación a pistola es bastante poco agradecida y aplicarla a brocha o a rodillo también requieren de mucha experiencia para llegar a un resultado regular, sin embargo, es la opción más utilizada para proteger puertas, ventanas o barandillas. Sin duda recomendamos que no utilices esta opción para proteger la madera.

3.Barnices base agua

Los barnices de base agua pueden parecer la opción más saludable para proteger tus muebles, pues generalmente no tienen olor fuerte, lo que se agradece luego de hablar de poliuretano y aguarras, sin embargo, los barnices base agua están llenos de agentes químicos (co-disolventes, dispersantes, anti-espumantes, emulsionantes, conservantes, etc) que sin duda no colocaríamos en nuestra cafetera, y aunque la palabra agua se asocie con natural y saludable, en este caso el barniz base agua produce emisiones volátiles de carbono. Hay que decir que protegen con gran dureza las superficies de madera tratadas y no es un producto tan nocivo como los anteriores, pero su aplicación a pistola es compleja por la poca turgencia que tienen y requieren más capas de aplicación para un resultado similar al del poliuretano. Podemos considerar recomendar este producto en superficies con contacto constante con humedad, como encimeras de cocina, pues al ser un producto que trabaja cerrando el poro de la madera, esta no absorberá la humedad.

 

4.Cera para muebles

La cera para muebles suele estar compuesta de cera de abejas y/o esencia de trementina, es un tratamiento que hidrata la madera y crea una película antiadherente y protectora, este tratamiento deja el poro abierto, por lo que deberá ser mantenido periódicamente para conservar su aspecto vivo y brillante, sin embargo, por esta misma razón de ser de poro abierto, será fácil de reparar si aparece algún arañazo o mancha. Considerando que su origen es natural puede ser una opción a la hora de tratar y proteger nuestros muebles, asimismo, hay que tener en cuenta la composición de la cera para optar por la opción más respetuosa con el medio ambiente, en el caso de la cera de abejas, la consideramos la opción más desfavorable por afectar el hábitat de estos seres tan interesantes y necesarios en la biodiversidad.

 

5.Aceite natural

Por el momento, la opción que encontramos más adecuada para proteger el mobiliario, es el aceite natural, siendo específicos, el aceite de linaza es la mejor opción. El llamado aceite de teca no lo considero entre las opciones, pues más que un aceite es una combinación de resinas, aceites y aditivos que pueden también noquear a cualquiera con su olor. El aceite de linaza es fácil de aplicar, deja el poro abierto y su mantenimiento es muy sencillo.

Luego de haber utilizado todos estos productos en alguna temporada en nuestro taller, elegimos el aceite de linaza como la principal opción para proteger nuestros muebles, si bien el mueble tratado con aceite de linaza requiere atención con líquidos derramados, cualquier mancha es fácil de revertir o reparar.

 

Cuidar de tus muebles puede convertirse en un hábito: utilizar posavasos y posa ollas, evitar el roce con objetos punzantes, limpiar periódicamente con productos libres de químicos abrasivos, y periódicamente hacer una aplicación de aceite de linaza de mantenimiento para devolver la vida a tus muebles, y así honrar todo el trabajo detrás de su fabricación.